EL Celac, el idealismo político

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Publicado: 
Lun, 12/12/2011 - 17:49
grupo CELAC
Roberto Simancas

Existe todo un juramento por la solidaridad y la hermandad de los pueblos; las religiones- y en específico la cristiana con eso de su Nazareno- han vivido de esa querencia por siglos; mas la realidad política se impone con su yugo para decirnos que los intereses, la mayoría de las veces con viso de violencia, es la escueta realidad. En ese auto quijotismo de Simón Bolívar, quien en suma depresión producto de su sueño llegó a decir que en el mundo ha habido tres majaderos: El quijote, Jesucristo y él; se condensa esa empresa de fracaso que adelanta el actual presidente de la nación venezolana. El hombre del Por Ahora no está solo en esta empresa de pérdida para la nación; le acompañan una intelectualidad de muerte, unos militares antinacionalistas impregnados del misionismo bolivariano y claro, los vivos de siempre que desean eternizar a Venezuela como un Emirato Árabe; pura exportación petrolera e importador de baratijas de todo tipo, para verdadero beneficio sin desarrollo económico de sus truhanes mercaderes, léase asiáticos, árabes y paracos cachacos colombianos; quienes en gran medida van desplazando a la burguesía otrora Ama del Valle.

En ese recorrido nada quedó del fracasado Congreso Anfictiónico de Panamá, delirio de grandeza de Bolívar; como quien trataba de crear en tierra suramericana la Liga de Delfos allá en Grecia; hasta los centroamericanos con su intento de Confederación, los hechos demuestran su fracaso; tal vez el pragmatismo heredado por las colonias inglesa, belga y francesa en el Caribe, haga que estos negritos apuesten por el CARICOM, producto de su aprendizaje en la Comunidad de Auxilio, el Commowealth, que los ha mantenido atados afectiva y comercialmente a su ex metrópoli colonial: Inglaterra. Sin piso de realidad, el liderazgo venezolano ha apostado en el concierto suramericano al papel de bobo útil; bien siendo país que recibe ingentes masa de población más subdesarrollada que la nuestra, se apresta en otras a la lucha por la liberación de otras naciones, inyecta recursos para guerrillas, caso de la Nicaragua durante la gestión de Carlos Andrés Pérez I; apostando siempre al auxilio en las grandes calamidades de otras, mientras cierra los ojos a lo interno del país. El resultado evidente es una geopolítica que no finaliza de deslastrarse del mesianismo judeo-cristiano impuesto por la sotana; como tratando de desconocer la visión de negocio que debe imperar con las otras naciones tanto de la región como del mundo.

Ante esa realidad de exaltación heroica plasmada por Simón Bolívar; el imperialismo norteamericano con más sutileza y siempre pensando en ellos, fueron diezmando ese proyecto bolivariano; desde el mencionado Congreso de Panamá, al cual no asistieron y evitaron por todos los medios que otros también lo hiciesen, o a lo sumo enviarán representantes menores, caso del Brasil; da pie para que se imponga la doctrina del Panamericanismo, con aquello de América para los americanos, entendiendo por estos los gringos. La doctrina Monroe con el tiempo plasma organizaciones como la Organización de los Estados Americanos y el Tratado Interamericano de Defensa Recíproca (Triar); en tanto ellos iban despojando a México de su territorio, dividieron Colombia creando Panamá y tantas otras acciones que sería largo enumerar; pero que en síntesis, habla a las claras de una geopolítica exitosa ante otros países que no supieron emerger después de la colonia con una definida política de soberanía proactiva; es el caso de Venezuela, país que ha debido asentar una especie de imperialismo caribeño; pues no se olvide que la Trinidad y Tobado, por sólo citar una de esas actuales republiquitas, formó parte de lo que sería con el tiempo nuestro nación. Pero el sueño de grandeza de Bolívar lo lleva a desbandarse por el Sur, con la consiguiente perdida de territorio ante Colombia, Inglaterra, Guayana y el Brasil.

La Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) iniciativa en gran medida del Chávez, refleja de modo exacto ese imperialismo bobo de liberación de pueblos, a un costo superlativo para las arcas nacionales. En esa se vuelve aleccionador el trabajo de la proba historiadora de la Universidad de los Andes (Ula) Rita Giacalone titulado Identidad y motivaciones en la integración suramericana (Luz. Ceela. Cuadernos Latinoamericanos 35: Año 20: 6/2009). La catedrática haciendo uso del análisis del discurso sobre el proceso de integración de las autoridades gubernamentales de Brasil, Venezuela y Argentina; apunta que la el subimperialismo brasileño trabaja en función de una clara geopolítica de expansión en aras de sus intereses económicos, apoyada por su cancillería, el estamento militar, empresarial y hasta intelectual. El Brasil busca destacar en el mundo, desea formar parte del Consejo de Seguridad en las Naciones Unidas, apuesta por los negocios y da en un momento espaldarazo a Venezuela si el ALCA le sirve como pretensión de negociación proactiva con los Estados Unidos; afloja una vez conseguido sus objetivos y por último pretende que la patria de Bolívar impulse con petróleo y refinería del mismo, el desarrollo de la región más atrasada de Brasil como es el Nordeste, en específico el Estado de Pernambuco; es decir, Venezuela siempre impulsando el desarrollo de otros países con población subdesarrollada, bien negritos caribeños que sólo saben bailar, colombianos que con pretextos de ser exiliados políticos, desplazados y refugiados, nos llegan por millones y ahora ayudan con energía a la región más postergada del Brasil vía Pdvsa, para saciar la necesidad de despegue definitivo de la elite forjada por Getulio Vargas.

Sobre este punto llama la atención la tarea del ministro petrolero Rafael Ramírez trabajando como un loco para cumplir con la fianza que exige el parlamento brasileño vía Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social del Brasil; que dará participación a Venezuela en la refinería Abreu e Lima, en Pernambuco; donde se procesarán algo así como Doscientos treinta mil barriles de petróleo (230.000), a un costo por inversión de 15.294 millones dólares y con una participación de Pdvsa del 40%. Así se va consolidando el imperialismo solidario bobo de la República Bolivariana de Venezuela; sin que nuestra patria avizore signos de grandeza alguna, que no sean las reiteradas mujeres en la pasarela de los Miss Universo y Mundo, el bateador de las grandes ligas y la chica hoy cuarentona que se ancla como animadora en una que otra cadena televisiva norteamericana; a lo sumo en ciencia y tecnología se habla de unos jóvenes de la Universidad de los Andes, quienes al parecer diseñaron un cohete que apenas alcanza los veinte kilómetros, rozando la estrastofera; cuando hace décadas que rusos y norteamericanos surcan el espacio infinito.

En el caso de la Argentina, estos sureños que siempre se han creído traslado especial europeo a esta tierra firme; trabajan en función de una geopolítica también de tipo pragmática, más allá de la herencia peronista. Siguiendo la investigadora citada plantea: “El discurso permite establecer que Argentina comenzó a favorecer más la idea de desarrollar la Comunidad Suramérica de Naciones (CSN) desde el año 2005, cuando Venezuela compró la mayor parte de los bonos de la deuda de ese país.” Esta acción del mandamás de Miraflores le permitió a estos sureños jactanciosos deprimentes no ir de rodilla ante el Fondo Monetario Internacional, para hoy lucir traje nuevo y centrar la discusión con la última elección presidencial en el Plan Industrial. Por lo que no es sorprendente que tanto Brasil como Argentina en la reunión del Celac hayan partido sus presidentas antes de la segunda ronda; claro indicio de que estas economías de mayor escala entre las treinta y tres asistentes al evento, con excepción de México; radiografía por donde van los tiros de la élite política y empresarial de los líderes del llamado Cono Sur, el uno apostando a ser un “Jugador Global” y el otro “el que parece menos comprometido con la integración suramericana” y “Chávez mira lo político y no lo económico”; tal nos refiere la historiadora.

En esa manía mortuoria de destruir a los Estados Unidos, la seudo elite intelectual que se desvive por Chávez, caso del supuesto filósofo Enrique Dussel, argentino, habla de un Celac donde no aparezcan ni en pintura España y Norteamérica. El ideólogo filósofo es indiferente a la economía como el mandatario, que hizo posible por ejemplo que la inversión argentina en tiempos de la revolución bonita, mediante la empresa Materiales Siderúrgicos S.A. (Matesi) subsidiada por Chacúmbele, la cual dejaron en bancarrota y el estado dadivoso venezolano la estatizará y a un costo de 17, 3 millones de bolívares la colocara de nuevo en funcionamiento; al parecer en manos de los trabajadores allá en la Zona Industrial de Matanza en Puerto Ordaz, con el nombre de Briquetera de Venezuela (Briqven). Tampoco le interesa saber al mandatario y su acólito intelectual anclado en el mesianismo israelita que a través de Petrocaribe, el estado soy yo de Chávez desde le año 2005 y hasta la fecha haya vendido en cómodo financiamiento 178 millones de barriles de petróleo a los países caribeños y centroamericanos, por un monto de de 14.384 millones de dólares, cifra financiada a largo plazo por la cantidad de 5.800 millones de dólares. No conforme con estos, el hombre de Miraflores le financia tanques de almacenamiento, refinerías y proyectos sociales; entre esos países destaca su amada Cuba, la cual recibe Noventa y siete mil ochocientos (97.800) barriles de petróleo diario y le reactiva la refinería Camilo Cien Fuegos, para que procese Sesenta y cinco mil barriles diario (65.000). Todo delicia para los vecinos y satisfecho el Ministro de Petróleo y Presidente de Pdvsa, Rafael Ramírez declara que: “Petrocaribe cubre el 43% de las necesidades energéticas de los países miembros:” (Ver Correo del Orinoco: 3/12/11, Pág. 10).

Al final como siempre un preámbulo, unos considerandos y decisiones en el de creación del Celac; donde predomina la jeringona de la solidaridad, la complementariedad, la institucionalidad y el respecto a la dignidad de las naciones; sin que asome en el mismo palabras como calidad, productividad, claridad, competencia y mercados; menos ciencia y tecnología como herramientas fundamentales para quemar modos de producción anquilosados. Se nota en este documento la pluma afiebrada del presidente venezolano; sin que pueda evitar que a los días el presidente de México, Felipe Calderón, le dé inicio a otra cumbre de la Alianza del Pacífico, organismo que agrupa al país de Octavio Paz, Chile, Perú, Colombia y Panamá; pero el Chávez sigue soñando en su delirio de grandeza y no le interesan las realidades económicas siempre que tenga el Banco del Tesoro Nacional a sus pies, para seguir en su locura, no hay otro adjetivo, de aupar una solidaridad de bobo en desmadre de nuestro país.


Fuente: Articulo de opinion de Roberto Simancas





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